El Gobierno venderá la mayoría de sus acciones en empresas eléctricas

Energía
Miércoles 1, Noviembre 2017
Enarsa

En una jugada audaz, el ministerio de Energía decidió vender casi todas sus participaciones en centrales eléctricas y empresas del sector. A través de un decreto publicado hoy, se habilita a una nueva firma estatal a concentrar todos los activos energéticos y desprenderse de aquellos que no son fundamentales.

La estatal Enarsa, creada en 2004 y encargada de las compras de gas importado, absorberá la participación del Estado nacional en Yacyretá y mutará su nombre por Integración Energética Argentina S.A. Esta última, a su vez, reunirá la participación estatal en varias compañías eléctricas y las sacará a la venta.

La flamante Integración Energética seguirá a cargo de la compra de gas importado, terminará el gasoducto del noreste (GNEA) y se abocará a supervisar el avance de las represas hidroeléctricas de Santa Cruz y el yacimiento carbonífero de Río Turbio. Casi todo lo demás se venderá a privados a través de licitaciones.

El objetivo del Gobierno es recaudar un mínimo de US$ 1.000 millones. Pero también hay una visión estratégica: que la generación eléctrica esté en manos de los privados, como sucedía hasta 2003 y como funciona en la mayoría de las economías desarrolladas.

El Estado posee la mitad de Citelec, una sociedad que a su vez es dueña del 50% de Transener. El Gobierno le compró una participación a Electroingeniería, cuando la acción cotizaba en torno a los $ 7. Ahora, ese papel está a más de $ 40. Cuando el Estado venda, obtendrá una ganancia. Pampa Energía, de Marcelo Mindlin, es el socio actual de Transener.

La gestión anterior alentó la construcción de centrales eléctricas a través de un mecanismo llamado Foninvemem. Allí, el kirchnerismo autorizaba inversiones energía a través de acuerdos con Cammesa, promesas de pago y un mecanismo viscoso a los ojos de la mayoría de las empresas privadas.

En las centrales Ensenada Barragán (Buenos Aires) y Brigadier López (Santa Fe), el ministerio de Energía se desprenderá de las acciones y al mismo tiempo licitará el cierre de ciclo, que es la terminación de esas centrales. 

En el caso de las centrales San Martín, Vuelta de Obligado, Manuel Belgrano y Guillermo Brown -también moldeados bajo ese extraño mecanismo de compensaciones decididas por la mayorista Cammesa-, algunas empresas poseen una suerte de "pagarés" (de pagos comprometidos por el Estado) que totalizan $ 12.000 millones. El Gobierno permitirá que puedan usar ese dinero si se presentan a las licitaciones.

También hay participaciones estatales menores al 10% en Central Puerto, Transba y Central Térmica Güemes que saldrán a la venta.

Para 2018 habrá una nueva ronda del programa de energías renovables Renovar. Será la 3.0 y se ejecutará a través de programas de Participación Público Privada (PPP).